La autodependencia
de sus hijos es algo que preocupa a muchos padres, ya que es un tema complicado
tanto para los niños, como para los adolescentes. Para el niño la autodependencia
es aprendizaje y también para el adolescente, pero para este último, tiene
otras connotaciones.
La autodependencia
es parte del desarrollo del ser humano y por ello la educación de los padres tendría que ser lo
más apropiada posible, como para que esta autodependencia se vaya dando de
forma sana:
Para
el niño, la
autodependencia va a pasar por ejemplo por aprender a caminar, adquirir el
habla, etc. Con el desarrollo, el niño va logrando cada
vez más autodependencia de sus padres,
hasta llegar a la adultez donde tendría que ser totalmente autodependiente.
Para
el adolescente, la
autodependencia es algo que suele ser
deseado y no deseado, ya que por un lado se quiere conformar una identidad
propia y lograr autodependencia de los padres, pero por otra hay aún aspectos
de la personalidad infantil que no permiten esta madurez y además influyen
otros aspectos, como la dependencia económica.
Ser autopendiente significa poder realizar actividades del día a día
con total naturalidad y sin esfuerzo. Por ello, es realmente importante que
nuestros hijos aprendan cosas tan sencillas como ordenar su habitación, recoger su plato o cepillarse los dientes, entre muchas otras cosas. Muchos
padres terminan sobreprotegiendo a sus hijos y creando así individuos tímidos,
inseguros y con problemas para relacionarse y desenvolverse. Por este motivo,
debemos fomentar la autodependencia a edades muy
tempranas, para ello, es necesario que los padres tomen una actitud menos protectora.
Los
padres deben intentar enseñar a sus hijos las consecuencias de sus actos, tanto
si son positivas como negativas. La responsabilidad es un punto clave en
la autodependencia del niño, por este motivo hay que dejar que él mismo
resuelva solo determinados conflictos. Equivocarse no es malo, es natural y
necesario. Sólo así lograrán aprender a poner a prueba todos sus recursos.También es importante inculcar valores como el esfuerzo. No debemos
colmar a nuestros hijos con todo aquello que nos pidan. Es imprescindible que
valoren que todas las cosas tienen su costo y que hay que ganárselas antes de disfrutar de ellas.
¿Cómo puedes fomentar el
desarrollo de la autodependencia en tus hijos?
1. Prepara el terreno. En un ambiente seguro, ellos pueden ir tomando pequeñas decisiones, y
asumiendo consecuencias. Por ejemplo, deja que tus hijos escojan lo que se ponen para ir a la escuela, ayudándoles al principio a fijarse en el clima.
2. Dales a tus hijos
responsabilidades en casa. Escoge tareas aptas para su
edad: dar de comer a la mascota, limpiar su cuarto, cuidar al hermanito. Nadie
más debe asumir estas obligaciones. El hábito de cumplir es una habilidad
necesaria para ser autodependiente.
3. Supervisa, pero mantente al
margen. Si vas a dejar que tu hijo vaya
caminando solo a la casa del amigo, sal a verlo pero no lo acompañes. Tu
presencia debe irse desvaneciendo conforme vaya creciendo la habilidad de tu
hijo de hacer las cosas sin ayuda.
4. En lugares públicos, invita a tus
hijos a tomar la iniciativa. En un restaurant, que ellos
pidan la comida. En el banco, que depositen su dinero en su propia cuenta. Que ellos saquen sus propios
libros en la biblioteca.
5. No tengas la costumbre de rehacer
las cosas. Si tú vuelves a arreglar la
recámara de tu hijo, o constantemente corriges la tarea de la escuela, el
mensaje es claro: "No puedes sin mí." Deja que tus hijos tengan sus
propias experiencias aunque los resultados no sean perfectos.
6. Deja que tus hijos experimenten
para tener aciertos. Fomenta la seguridad personal de
tus hijos animándoles a conocer a personas y lugares nuevos, siempre en un
ambiente sano. Invítalos a probar un nuevo deporte, a visitar un lugar
desconocido, a hacer un nuevo amigo.
7. Autodependízate tú. Ten tus propios intereses, tus propios amigos, y tu identidad propia. Si
tú no eres más que "la mamá de…", urge que logres tu propia autodependencia. No hagas una relación de codependencia con tus hijos.